¿Qué es un pueblo? A simple vista un conjunto de personas que habitan un lugar, así como también puede ser una localidad pequeña. No obstante, yo quiero darle otra connotación más humana que reducir lo que es un pueblo a el nombre del municipio.

Aquí me voy a centrar brevemente en lo que yo he visto y he aprendido que es un pueblo gracias al campo de voluntariado organizado por Parkeri en julio de 2025 en Serrada de la Fuente . Siendo este un pequeño pueblo de 75 habitantes en la Sierra norte de Madrid. Un pueblo que creo que es importante no contarlo en número de habitantes, en este caso es para contextualizar, sino en almas que tienen su hogar. Estas almas humanas trabajan en la zona, otros que se van a Madrid a trabajar porque muchas veces no hay trabajo suficiente y no se facilitan programas de empleo en la sierra o en cualquier otro pueblo de España, además de contar con menos servicios porque hay menor población y menos trabajo que asiente su población. No obstante, gracias a iniciativas y asociaciones que pretenden que los pueblos sigan vivos se mantiene en pie.
Estas almas hacen que el único bar de Serrada de la Fuente tenga vida, así como Maripaz su dueña que nos recibió muy amablemente el primer día. Estos humanos de Serrada y de sus cercanías como Clara la pastora joven, pero sobretodo gracias al legado de pastoras como Eugenia hacen que se puedan conservar tradiciones como el pastoreo y que sirva para hacer cortafuegos, al igual que para mejorar los ecosistemas.
El campo de voluntariado se llamaba Serrada Viva, hoy comprendo y he experimentado que lo que hace que Serrada esté viva son su gente, su cultura, su tradición, su música y también algunas modernidades.
Este voluntariado consistía en construir un muro de piedra seca, que es la técnica de utilizar las piedras del entorno para construir muros para el ganado o casas sin utilizar argamasa o cemento, apilando unas piedras secas con otras. Parece que no, pero tiene su técnica y complicación porque hay que calzar las piedras, rellenar con piedritas cuando ya están colocadas las más grandes y aplanar con tierra a la misma altura del muro.
Todo este trabajo durante 7 días no hubiera sido posible sin un monitor como Luis, un experto en piedra seca que con paciencia al ser nosotros bastante inexpertos en colocar piedras, pero poco a poco fuimos aprendiendo. Esto me gusta relacionarlo con un lema simple que yo intento llevarlo en la vida que es aprender a vivir viviendo, así como aprender a hacer muros de piedra seca haciendo muros de piedra seca. Lo importante no es el fin en si mismo que es tener el muro en el pueblo hasta cuando dure, sino lo importante y lo más bonito es haber aprendido a hacerlo juntos entre 20 personas contando monitores y voluntarios de diversos lugares. En ese camino del muro hubo errores y aciertos como la vida misma. Hubo momentos de sudor y cansancio, además de momentos de descanso.
Al igual que tiempo de orgullo al ver que a pesar de no haber puesto la piedra por la mejor cara, al final ha llegado a tener una estructura. No hay que olvidarse de las lágrimas alrededor de ese muro porque ellas también son una parte importante de la vida, porque no somos robots que construyen un muro, sino almas que sienten y que le han puesto cariño y pasión. Al final con la tontería el muro me resulta una metáfora de la vida y me recuerda al post de este blog a Dónde el camino nos lleve, así como al poema de Kaváfis de Ítaca. Resulta que el camino me ha llevado a apuntarme a esta aventura con mis decisiones anteriores y con quizá alguna torta de la vida que ahora acepto sin darle mil vueltas y salgo adelante.
Se puede decir que he vivido, disfrutado y aprendido en el presente de esta experiencia con gente tan diversa y tan abierta, porque al final todos nos hemos lanzado a la aventura. Creo que todos los que hemos vivido Serrada Viva nos hemos podido llegar a sentir plenos cada uno a su forma y disfrutar de la experiencia a pesar de las inseguridades que quizás teníamos al principio como el miedo a hablar en inglés o el miedo a que me juzguen que al final todo ha ido bien.También me ayudó a vivir de la mejor manera posible el voluntariado recibir la ayuda y el acompañamiento de los monitores del que ha habido un aprendizaje muy constructivo.
Considero por otro lado que puede resultar un choque que unos urbanitas de distintos lugares de Madrid o también de Cataluña de otros países como Turquía, Francia Gambia o Argelia lleguen a un pueblo pequeño. Al final todos somos de pueblos distintos y podemos sentirnos de varios pueblos y culturas como puede ser mi caso al sentir vinculación y un cariño especial por Suiza tras haber vivido un año allí y haber conocido muchos de los rincones de ese bello país (pronto post sobre Suiza).
Lo cierto es que cuando vas a conocer y a entender otra forma de vivir y estás abierto a ello se da un intercambio cultural y en este caso también generacional. Este intercambio hace que aprendamos sobre las diferencias, aunque también cosas como la música como universal y pues me di cuenta que todos de una manera amamos las cosas de nuestra tierra.
Ese amor por nuestra cultura o nuestra tierra no tiene que ser confundido con la exacerbación de ese tipo de patriotismo vendepatrias que creen que una cultura o un pueblo es mejor que otro y tiene ‘derecho‘ a destruir la cultura y a la gente del otro pueblo. Las culturas y cada pueblo tiene sus virtudes y sus manchas. Muchas veces hay que hacer un ejercicio crítico personal y luego a nivel social de qué desechar y qué se debe preservar de nuestras culturas. Cada pueblo no es perfecto, porque los seres humanos no somos perfectos. Tenemos errores y aciertos lo que hace que por suerte cambiamos y aprendemos. Habiendo así mejorado en muchos temas, desgraciadamente a distintos ritmos y todavía nos queda mucho que mejorar aquí y en cualquier otro lugar.
Debemos entender que aunque cada uno tenga su pueblo sea en la urbe o en lo rural o en un país u otro al final todos formamos un pueblo que dentro de la diversidad y nuestras diferencias hay cosas que nos unen y gracias a Serrada Viva y a todos los que han participado como voluntarios y monitores he entendido esto mejor, así como a viajar con mi familia y curiosear sobre el mundo que me resulta apasionante por internet.
Con todo esto os animo a conocer, descubrir y curiosear cosas de vuestras regiones, vuestros países, otros países y otros continentes, tanto por internet, viajando o en campos de voluntariados como este que son tan enriquecedores. Así podremos tener una perspectiva más global y más crítica del mundo que nos rodea. Esto es un trabajo laborioso de una vida y no podemos conocer como tal todos los pueblos, pero sí aproximarnos a ellos. Así como os invito a visitar Serrada de la Fuente.
Mientras todo cambie,
el muro permanecerá como una huella de una gran vivencia de chavales entre 18 y 25 años
Me despido con la canción que os dejo que es Tierra de Xoel López con su videoclip que va por los lugares importantes que han sido para él su pueblo comenzando y acabando la canción por su Galicia. La canción habla un poco de la tierra dónde nacimos y donde nos criamos, así como por donde nos lleva y llevamos a la vez el camino de la vida. Al final el alma de un pueblo es su gente, la gente que nace, la que gente que se acoge y vive luego en ese pueblo y la gente que va a ese pueblo a hacer un campo de voluntariado de un muro y un teatro y no sabría que podría aprender al final de la vida, porque al final resulta que Serrada me dió y nos dió vida en bonitas experiencias y aprendizajes. Gracias