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A donde el camino nos lleve

¿A dónde vamos? ¿De dónde venimos? Qué es nuestra vida, sino muchos caminos por donde transcurre esta.

La vida como aprendizaje

Pienso que la vida es un continuo aprendizaje, creemos y queremos conseguir todo el rato éxitos; queremos alcanzar la felicidad.

Todos vamos construyendo nuestro camino, paso a paso se va haciendo durante el transcurso de la vida. Tendremos miles de experiencias, en la que experimentaremos todo tipo de sentimientos, habrá momentos de euforia y de tristeza. También de fortaleza y de gran debilidad. Todas estas vivencias nos forjan y son las baldosas que vamos depositando por nuestro camino. Cada baldosa es diferente, pertenece a un momento de nuestra vida y está asociada con todas aquellas emociones que percibimos.

Si entendemos la vida como proceso, no podemos entendernos a nosotros mismos analizando solo el presente. Nosotros tenemos que analizar quiénes somos y hasta donde hemos llegado por todas esas circunstancias pasadas y presentes. Son las circustancias las que influyen y nos delimitan en nosotros mismos, pero son los sujetos los que pueden adaptarse a las circunstancias de la mejor forma posible y sacarle partido de estas. Quizás hayamos recibido la noticia de la muerte de un familiar querido, es algo terrible, pero a partir de esa circunstancia podemos aprender grandes lecciones de vida y llevar con nosotros mismos todo lo que aprendimos de esa persona que ya no está en cuerpo, pero si en nuestros corazones y en espíritu.

El fracaso y el éxito hacen nuestro camino.

Quizás tengamos la concepción errónea de que el éxito nos puede llevar a la felicidad, aunque también puedes haber logrado algo y no estar satisfecho con ello. Al igual que existe la tendencia a creer que el fracaso o el éxito parcial es negativo.

Da cierta tristeza, quedarse a las puertas de lo que llamamos y asumimos como éxito, más cuando el esfuerzo y la dedicación han sido máximas, pero sin llegar a un punto de obsesión por un objetivo. Hay situaciones complejas, en la que es difícil llegar a conseguir un objetivo que te marcas, pero has llegado hasta el final con un esmero y una pasión impresionante, al igual que toda esa gente tan maravillosa que te rodea y que tiene ese mismo objetivo. Y has vivido experiencias inolvidables. Si habéis llegado hasta ahí es por que valéis infinito, tu y los demás.

Bueno, te quedas ahí, feliz por los que han alcanzado ese objetivo, pero triste por ti mismo y los otros que no. Es una sensación ciertamente extraña, pero de la cual se puede aprender muchísimo, y es que quedarse a las puertas de un objetivo, para mí no es fracaso, eso es un éxito parcial, por que a lo que has llegado, de lo que has aprendido y a la gente que te llevas; eso ya es un tesoro. Hay a veces que hay que reconocer los fracasos, sin duda es una forma de aprender y mejorar; pero por todo lo que he conseguido y por la fortaleza que me llevo con estas experiencias es una falacia total afirmar que he fracasado.

Reafirmo que el fracaso o el éxito parcial es algo esencial de la vida, es otra baldosa más en nuestro camino para alcanzar nuestro éxito y bienestar. Y estas situaciones pueden llevarte a un crecimiento personal muy importante, quien sabe a dónde te llevarán los otros caminos, pero serán maravillosos, no me cabe duda, que serán igual o mejor que la oportunidad que se ha ido. Por que en esta vida hay caminos para cada uno, que nos harán muy felices. Hemos de encontrar nuestra propia dirección, que nos conduzca a mejorarnos cada día y a ser felices.

Quien sabe por dónde me llevará la vida, ¿quizás seré un gran filósofo como Unamuno,Kannt, Ortega y Gasset o Sócrates; o un periodista que busque la verdad y muestre la realidad; o un abogado que defienda la justicia, o quizás un político que de verdad se comprometa con este mundo y que luche por un mundo mejor? Sea el camino que sea, será apasionante, por que valgo, todo el mundo vale mucho, de eso no me cabe duda, todos tenemos un «Yo» que potenciar y que es maravilloso.

Allá dónde el camino me lleve, con una sonrisa lo afrontaré, allá dónde la felicidad encuentre,

mi hogar construiré.

lavozdelmundo.es

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