Ando perdido por la jungla teñida de una espesa niebla que imposibilita mi visión, voy con cuidado porque las presas pueden rodearme en cualquier momento. De pronto una víbora bárbara amarilla me ataca en el muslo de la pierna y perfora el pantalón inyectando su veneno sobre mí y dejándome inconsciente.

De repente me levanto sin tener secuela alguna, pero estaba muy deshidratado, así que fui como pude al meandro más cercano del río Amazonas, aunque sabía que el agua no era muy potable, pero en esas condiciones era lo único a mano para sobrevivir. Cuando estaba bebiendo me encontré conmigo mismo, sí, la misma persona que yo, sólo que con el pelo un poco más largo.
- Yo(Carlos)–¿Quién es usted? ¿Qué hace aquí en medio de la nada?
- Yo pelo largo( Consciencia)– Soy tú, Marcos, estoy aquí porqué te estoy buscando a ti, soy lo que se llama consciencia, pero en carne y hueso.
- Marcos– Cómo vas a ser parte de mí, si esas chorradas de la psicología no existen y además, ¿porqué me tienes que visitar ahora cuando estoy perdido en medio de la jungla?
- Consciencia– Sí soy una parte de tí, y claro que existe la psicología que es el estudio de los procesos mentales. Realmente no existo, pero esto es solo una imaginación tuya en la que tengo un objetivo y es ayudarte.
- Marcos– Venga, ¿cuéntame en qué me vas a ayudar tú? ¿en salir de aquí?
- Consciencia– Mira Marcos a tu alrededor, lo que ves, esta jungla es un reflejo de cómo estás.
- Marcos– Pues como voy a estar, no ves que estamos perdidos, yo creo que deberías irte a otro sitio, ya que estoy al borde de la deshidratación.
- Consciencia– Sí, estás perdido, o mejor dicho has perdido tu identidad por el pasado doloroso que te ha dejado cicatrices por todo el cuerpo que sólo ves tú.
- Marcos– Que voy a tener yo cicatrices, de verdad que no te necesito, puedo morirme sólo, es lo único que pido.
- Consciencia– Mira, vamos a hacer un trato, si encuentras esas cicatrices en tus piernas y brazos me dejas que te ayude, y si no tienes ninguna cicatriz del dolor pasado me marcharé y podrás morir en paz.
- Marcos– Está bien, trato hecho. Ahora me arremango la camiseta y ya verás como no hay nada.
- Consciencia– Ves como tenías esas cicatrices, esas son las heridas de lo que has sufrido, de lo que nadie ve, por el daño que otras personas te han hecho . Ese daño, es lo que te ha llevado hasta esta jungla, por que ha llegado un punto en el que el sufrimiento te ha consumido y no te encuentras a tí, porque no sabes quién eres, si eres culpable o inocente, si amas o lloras, si eres listo o tonto, si eres inútil o trabajador, y has perdido tus objetivos en la vida, los valores que tanto defendías han caído en el olvido. Pero no te preocupes Marcos, yo te voy a ayudar a recuperar la maravillosa persona que eras y voy a hacer una parte importante del trabajo para tratar y curar esas heridas, pero también espero que te rodées de todas esas personas que te quieren para que te ayuden en la búsqueda de uno mismo.